¿Difusores de aire frío o ultrasónicos?
¿Cuáles son las diferencias entre los difusores de ultrasonidos y los atomizadores de aire frío CSAT?

Un difusor es una excelente manera de aromatizar una estancia o disfrutar de los beneficios terapéuticos de los aceites esenciales, ya sea en casa o en el lugar de trabajo.
Cuando se trata de difusores modernos, existen varias opciones. Los difusores de estilo antiguo dependen de una vela u otra fuente de calor para calentar el agua en la que se dispersan los aceites esenciales, lo que significa arriesgarse a perder los beneficios terapéuticos o desnaturalizar las esencias, ya que el calor puede dañar los compuestos volátiles. La difusión por evaporación natural, por otro lado, simplemente toma demasiado tiempo y, por lo tanto, no es efectiva. Para sacar el máximo provecho de estos aceites, hay que encontrar una forma de distribuir los compuestos de forma rápida e intacta.
Aquí es donde entran en juego dos sistemas de difusión en frío. Los difusores de ultrasonidos son los más comunes y utilizan agua para dispersar las fragancias. En cambio, los difusores atomizadores de Essenzapura utilizan la tecnología CSAT de aire frío sin agua. Veamos las diferencias importantes entre ambos.

Tanto los difusores de ultrasonidos como los de aire frío CSAT utilizan un medio sin calor para dispersar el aroma, preservando los delicados compuestos presentes en los aceites esenciales y purificando el aire. Sin embargo, el método por el cual lo hacen es diferente. Con un difusor de ultrasonidos, pequeñas vibraciones vaporizan el agua en la que se diluyen los aceites esenciales. Este vapor de agua frío es el que transporta el aroma al aire.
La tecnología CSAT
Una vez que el aceite aromático se difunde a través de la nebulización, un proceso que descompone el aceite esencial en una fina niebla seca, se dispersa a través del núcleo del difusor utilizando el aire de tu espacio. Nuestros filtros de aire internos aseguran que ninguna partícula extraña o polvo entre en contacto con el aire nebulizado, lo que da como resultado un ambiente sutil y constantemente aromatizado.
La tecnología detrás de los aromatizadores Essenzapura se basa en un principio mecánico que divide las sustancias en partículas microscópicas y las transporta en una corriente de aire. Una vez liberadas las partículas, se dispersan en el aire cubriendo una amplia zona. A diferencia de los métodos de nebulización por aire caliente, esta tecnología no utiliza ningún componente electrónico de calor y no requiere el uso de vapor de agua. Además, el aire frío es más limpio y está libre de impurezas que puedan disminuir la calidad de la nebulización.
Las diferencias más importantes son dos: el vapor frío de los difusores de ultrasonidos está compuesto principalmente por agua, por lo tanto es muy pesado. De hecho, después de cierto tiempo de actividad, el área que rodea al difusor queda mojada o al menos húmeda, con posibles daños en los muebles. Los difusores Essenzapura, en cambio, vaporizan únicamente aceites puros sin agua. La segunda diferencia sustancial está en la duración de la aromatización. El vapor de agua de los difusores de ultrasonidos, al ser muy pesado, tiende a precipitarse al suelo inmediatamente. Por lo tanto, el aroma solo se percibe mientras el aparato está en funcionamiento. Los difusores con tecnología CSAT, por otro lado, producen partículas tan diminutas que permanecen en suspensión durante horas incluso después de apagar el aparato.
Por estos motivos, los difusores de aire frío CSAT se han convertido en el medio preferido para difundir aromas en muchos hogares y lugares de trabajo.
